Escribir en este blog sobre Jamones Abuxarra es uno de los retos que me he propuesto para este año, y no crean ustedes que es fácil, que no, yo particularmente me siento mucho más cómoda cuando disfruto del jamón saboreando esas finas lonchas, en compañía de un buen vino y por supuesto una agradable conversación con los amigos.
Pero sí es difícil escribir sobre jamones (¿¿qué se puede decir que no se haya escrito ya??) aun más me lo parecería tener que escribir sobre vinos.
Hace algunos meses pensé que para hablar de Jamones Abuxarra lo principal era que la gente lo conociera y por eso estuvimos enviando una cata de 100 gr. a las primeras cincuenta personas que quisieran probarlo, tan sólo a cambio de dejar un comentario en este blog sobre qué le parecía nuestro jamón.
El resultado ha sido estupendo, sin duda he aprendido muchas cosas de ustedes y me lo he pasado fenomenal.
Uno de nuestros lectores nos aceptó la cata de jamón pero sólo a cambio de que yo aceptara un regalo: una botella de vino para acompañar el jamón.
El vino está bueno, muy bueno, sin duda alguna repetiremos.
Lo hemos abierto hace unos diez minutos, pero realmente no se qué escribir del vino, me parece demasiado osado por mi parte iniciar una conversación sobre este tema.
Soy de esas personas que cuando abren una botella de vino y los que me acompañan comienzan la charla sobre la cosecha, el aroma o el matiz de la copa, yo, seguramente ya habré engullido la primera tapa de jamón o sencillamente me lo bebo gustosa asintiendo con la cabeza mientras me abstraigo a otro lugar dejándome llevar por el sabor y esa sensación de calidez.
Si, lo reconozco, no entiendo nada de vinos, pero éste que nos han enviado desde Cordoba está muy rico ;-)
Gracias por el regalo, es un placer conversar con ustedes y saber que detrás de la pantalla hay excelentes personas.